miércoles, 3 de octubre de 2007

Una de locos, que están muy cuerdos

Alegría incierta.

No puedo permitirme una sonrisa
ni una falsa alarma
a una ilusión,
tal vez fugaz.

No puedo permitirme otro fracaso.

Las lunas no se cuentan con los dedos
solo los labios saben de que hablo
al reír a escondidas de mi suerte
burlo al historial sin estrategia
ni barómetro
capaz de dar un giro a mi destino.

Será la panacea del desquicio.



8 comentarios:

Yeli dijo...

Como dice la escritora Clarissa Pinkola: "La diferencia entre vivir desde el alma y vivir sólo desde el ego radica en tres cosas: la habilidad de percibir y aprender nuevas maneras, la tenacidad de atravesar senderos turbulentos y la paciencia de aprender el amor profundo con el tiempo. Se necesita un corazón que esté dispuesto a morir y nacer y morir y nacer una y otra vez..."
Viva tu locara!!!!!!

tx dijo...

me ha gustado, sugerente catarata de locura... un abrazo,

Maribel Sánchez dijo...

Los fracasos hay que tomarlos como una experiencia más, e intentar no repetir.
Se permisiva contigo misma y de vez en cuando cuenta tantas lunas como quieras, pero recuerda que cuando miras al cielo solo hay una.

Seguro que si mañana releo, te dejo otro comentario sobre otra "imagen" (es una amenaza)

Besazos

Sibyla dijo...

Siempre da miedo ilusionarse y fracasar, por el temor a sufrir...
Pero debemos apostar y aprender a levantarnos.
Alguien dijo que el éxito y el fracaso ambos son dos impostores.
Bello blog.Un beso

Sandra Garrido dijo...

Yeli, tendré que leer a esa escritora, que desde mi ignorancia, acabo de conocer, gracias a ti, me siento identificada en esas tres cosas, sobretodo en la última, ya ni recuerdo la de veces que he resucitado.
Muchas gracias por tu visita, espero te sientas como en casa, como me sentiré yo en la tuya.

Un abrazo
Sandra

Sandra Garrido dijo...

Tx... Invitado estás a bañarte cuando quieras bajo el chorro poético.

UN abrazo y muchas gracias por la visita, lo mismo te digo es tu casa y agradezco mucho tu comentario.

Un abrazo

Sandra Garrido dijo...

Maribel,parece mentira que no me recuerdes al pequeño tirano conmigo misma, que a veces llevo dentro. Es lo que tiene haber pasado unas cuantas veces por lo mismo, que aunque se siga desean el miedo acecha.

Un abrazo

Sandra Garrido dijo...

Sibyla, Diría que es exactamente lo que he querido, como bien dices el miedo es inevitable cuando ya queda en la psique, no dudes que me levantaré, que mantendré la ilusión y las esperanzas.. pero hay ciertas barreras que el subconsciente nos impone.

Agradezco tu visita por este blog, sientete como en casa como me sentiré yo al pasar por el tuyo.

Un abrazo