domingo, 17 de febrero de 2008

No woman don´t cry



Un golpe en mis costados;
el amoratado entre-pecho,
el violáceo en las costillas,
el ojo maquillado excesivamente,
un rictus con la mueca infeliz.

-Hendidura en las sienes-

La denuncia se cobra otra vida.
Ensangrentado el ocaso,
una cruz más en el periódico
de manos de él, ese o aquel…
el silencio
es el arma blanca del verdugo.

14 comentarios:

Lucas A. dijo...

Ag casi más asco que el poema (no digo el poema en sí sino lo que cuenta eh!) me lo dio la foto xD. No soporto ese tipo de fotos jaja.
Cada vez que lo oigo me vuelvo a preguntar como son capaces, y ya cuando se oye la mitica frase de "lo hice por amor"... quien coño enseño ese concepto de amor a ese hombre?
Muy triste
Bss

Sandra Garrido dijo...

Imagen y palabra tienen que impactar, conjuntamente, preferí colocar una fotografía que no fuera real....aún hubiera dolido más la real.
Estas personas creo que son patológicas, enfermos que confunden el amor con propiedad, o posesión.o yo que sé que se les puede psar or sus cabezas.

Pero sí triste, siempre una muerte y más de manos de un asesisino es triste y dolorosa.

Un abrazo

A.V.G. dijo...

Claro qué impacta la foto!!! todavía estoy reponiéndome de esa "clavada".

BEsos y abrazos más tiernos, más dulces y menos ensangrentados.

Viktor Gómez dijo...

Este poema es un aullido, voz extrema. Lautremont sediento. Los canes de Pizarnik en el abismo. Reinicio del drama sin actores, porque es vida, no literatura, porque es poesía de no ficción. Rotura. Aullido.

Tu Viktor

en tierra de nadie dijo...

El silencio es el arma blanca del verdugo...

No se puede añadir más al poema.
Tristeza profunda de saber que habrá más.

Cerrar los ojos es cobarde, abrirlos duele demasiado.

bss

ETDN

Chechu Arroyo dijo...

Hola Sandra:
Tristeza, repugnancia, injusticia... Podría seguir pero con el poema es suficiente. Fuerza a todas las mujeres que un día denunciaron.
Un beso Sandra.

Trini dijo...

El arma del verdugo que parece no tener descanso...
También hay "verdugas" iguales de despreciables.

Besos

María Jesús Lamora dijo...

El silencio es el arma blanca del verdugo.
... Y otras cosas.
Abrazo.

Maribel Sánchez dijo...

Los verdugos o como dice Trini verdugas que también las hay, pueden pasearse por nuestro lado sin que notemos apenas sus pasos, y cuando dejan la marca de su arma blanca aunque la cicatriz en caso de mucha suerte cure, siempre va a doler, siempre Sandra.
Este tema es peliagudo y doloroso hasta el punto que sacude la rabia sin freno alguno.

(nos entendemos)

Besazos

amoremachine dijo...

sandra
esto es vilentamente bello

Sibyla dijo...

Sandra...
¿Cuándo llegará el día,
que nunca jamás haya, esquelas,
ni cruces en el periódico,
por una víctima de género?

Será pedir demasiado?

Besos:)

TOROSALVAJE dijo...

Buen poema, me impactó, la foto casi que más.

Que lacra, y como dices QUE SILENCIO!!!!!

Besos.

Sandra Garrido dijo...

Estamos todos de acuerdo, verdugos o verdugas, el maltrato o violencia de género.... no debe refugiarse en el silencio...aunque muchas veces la denuncia es la que ayuda a que estas muertes sucedan. Estoy convencida de ellos, estas personas que se creen propietarias de personas, o vete tú a saber qué, se enfurecen cuando ven que sus "posesiones" toman libertad.

Gracias pr acompañarme en este grito, que es de todos.

UN abrazo

www.minombre.es/manuelrubiales dijo...

El poema es francamente estremecedor pero los últimos versos son tan demoledores como reales.
Vino y versos.