domingo, 1 de junio de 2008

RECLUIDA


Recluida entre los huesos.
El rojo se torna tenue
el verde huye de mí.
Pueblan sombras
acechan sigilosos los fantasmas
y el brillo, apagado,
nebulosa aún por nacer.

Chirría una armónica.
Todo se cubre de polvo.
El viejo oeste
persigue los matorrales,
bolas enormes de pinchos.

Las canciones más rancias
apestan, se adhieren a la piel.

9 comentarios:

Sibyla dijo...

Sandra:
Te quiero llevar flores,
lirios azules y bugambillas
multicolor,
dulces canciones
pobladas de nanas,
un río con manatial
que bordee tu vida
llenando tus oídos
el agua cantarina

Y un verde valle
donde puedas correr
gritando al cielo:
Que eres feliz!

Un fuerte abrazo Sandra:)

TOROSALVAJE dijo...

Tu poema y el comentario de Sybila son preciosos.

Un beso Sandra.

CARLA BADILLO CORONADO dijo...

SANDRA:

Qu� ritmo!... yo tambi�n he sentido como algunas canciones se adhieren a mi piel...para siempre.

Te mando un abrazote.
Carla.

Enredada dijo...

hay sonidos que se pierden en uno, hay paisajes que solo hacen que nos perdamos en ellos.
HERMOSO!
besos

Elisa dijo...

Un poema donde lo negativo termina engacnado al lector. La imágen del viejo oeste me ha encantado.

Un abrazo!!

Daniel dijo...

Hermoso poema Sandra /que entra sin dudas al interior de uno sin pedir permiso alguno/ logrando inmediatamente un vuelco/un vaiven en el estado de animo/y se recuesta en uno/hasta creerlo necesario.
Un gran abrazo Sandra.
Dani..

Jesús Arroyo dijo...

Si entras en mi blog, verás que te ha tocado.
Besos.

Trini dijo...

Recuerdo un tiempo en que mi hija me "prohibió" oír canciones rancías; me perjudicaban la salud...

Besos

Matilde Selva dijo...

Impactantes imágenes que van diluyendo los primeros colores....hasta apestar el alma.

Besos Sandra