miércoles, 14 de enero de 2009

HUBO UN TIEMPO HOY LA SOMBRA

A la sombra de mi nombre
han caído los acentos
por precipicios secundarios.

Como la cicatriz de un arañazo
o placton en el mar
o un sol en trance,
al que le parpadea
la luz de avería.

Insignificantes...


La voz tuvo su tiempo,
hoy, exigua,
transita la quietud.

11 comentarios:

Jesús Arroyo dijo...

No haré hoy refrencia al poema sino a la poetisa ya que el placer me invita a dar saltos, lanzar gritos... oh tú, Sandra.
Un alegrazo al verte por estos mundos.
Besos ¿todo bien?

Elisa Berna Martínez dijo...

Mientras sea de tranquilidad, bienvenida la quietud y el descanso de la palabra. Un abrazo guapa!

carlota dijo...

Hay tiempos para todo. Lo importante es ese transitar.
Bienvenida otra vez.
Besos a tus peques

Daniel dijo...

Excelente Sandra excelente

Amiga:
Que bueno saber de ti
Y que ricas saben tus palabras

Un gran abrazo
Dani..

Raúl Ferreiro dijo...

Es como si el tiempo en realidad no fuese tal, y lo tangible sea la sombra, que se mueve, y se aleja, y vuelve, y en los intermedios también la luz. Parece que el tiempo es un concepto interior.
Transita la quietud... O la espera.

Interesante.
Un cordial abrazo Sandra

manuel rubiales dijo...

Tiempo...? Debe ser la pausa entre los versos.

Antonio Ruiz Bonilla. dijo...

Sin embargo el placton alimenta ballenas, como tus palabras resauenan en la esperanza. Un saludo

la-nata-contra-el-vidrio dijo...

Para Sandra: a veces los ritmos nos impone la vida, (su transcurso por dentro de nosotros mismos, su patencia en nuestro entorno); también los cambios están ítimamente relacionados con lo que decidimos ser y hacer. Una cosa con la otra como si fueran 2 poleas y un solo movimiento, hacen que tú estés escribiendo como lo haces: páginas de quien exhibe una madurez responsable y un coloquio con el arte, que no decrece.
Un beso de xavier, no me olvides.

ETDN dijo...

Vaivén de palabras. A veces se necesita el silencio. Y en la quietud se piensa sin necesidad de expulsar palabras. Cuando se vive la vida, la literatura sobra.

Un abrazo grande, Sandra. Tu voz volverá a gritar.

CaminanteDeNoche dijo...

Muy buen poema¡¡¡¡ Me alegro que hayas vuelto, espero que tú y tu niña estéis muy bien.

Muchos besos

María Narro dijo...

pues yo te echo de menos.