viernes, 2 de mayo de 2014

DIGNIDAD

 
Foto: Sally Man
 
 
 
Es fácil
para aquellos que nacieron prematuros
guardar la infancia.
Todo aquel que de niño fue anciano
no jugó a ser químico con las mondas de naranja,
tuvo que exprimirlas
y beber amargo.
Recoger en racimos
aquella promiscuidad que mostraban
las bragas de algodón en patios de colegio,
con el himen inmaculado
y la dignidad sobre los hombros.
¿La dignidad?
Siempre fue una ilusión.

 
 


12 comentarios:

Julito Chés dijo...

La dignidad es una utopía. Hay que intentar conseguirla aunque la sepamos irrealizable.
Besos.

elisa lichazul dijo...

el envase mellado, desvencijado o tirado a un costado del camino siempre guarda el brillo que una vez tuvo cuando fue nuevo

no se pierde ni se acaba , así pase el óxido devorando

besitos

mailconraul dijo...

Me siento como una niña con bragas de algodón. ¿Quieres decir que todas las niñas acaban siendo indignas?
Aquella dulce promiscuidad nunca regresará a nuestro patio de recreo.

Sandra Garrido dijo...

No Raul. Así lo has interpretado. Lo que venía a decir que ya ni los niños viven con dignidad. Bueno algunos tal vez

Sandra Garrido dijo...

O también que cuando uno es niño en su inocencia no ve indigno lo que les hacen ver los adultos. Indigno es permitir los ojos asustados de los niños con rifles entre sus débiles brazos y los embrutecen. Indignas sus cicatrices. No su naturalidad. Nunca su inocencia.

Amapola Azzul dijo...

Intenso...
Besos, amiga.

Lila Biscia dijo...

me encanta la palabra dignidad, y la odio a la vez.
es como un juego que tenemos con algunas amigas, de pensarnos dignas o indignas todo el tiempo.
no ser digno de qué, no?
en dónde se aloja ese estado?

la niñez es mágica, porque no habíamos roto ese himen. el del autoflagelarnos tanto...

hermoso poema.

besos, sandra

TriniReina dijo...

La dignidad es algo que sólo sirve para que cada uno se mida la suya propia. Por lo demás...

PD:Yo nací prematura y siempre he sido vieja:)

Besos

Juan Carlos dijo...

Una flor aunque nazca en un pantano, no por ello, deja de ser una flor. Así también, las criaturas que viven duras realidades (que nos resultan impensables) no pierden su inocencia “per se”, se las quitan sin remordimiento gentes de mala entraña que satisfacen en ello su vileza. Por eso, indigno no es quien pierde su dignidad sino aquel quien se las roba.
- Bello poema, agudo y dolorosamente real en un mundo cada vez más enrevesado-
¡Saludos!

De barro y luz dijo...

En nombre de la dignidad se han cometido(y sometido a) muchas estupideces.

Bss

RH dijo...

Yo creo que la dignidad es una referencia (debería serlo al menos para todos), es decir, algo orientador, como la libertad o la justicia. Una dirección hacia la que ir siempre. Pero no es sólo una idea, debería ser una tendencia y convertirla en natural. Tener presente esa aspiración siempre ya es en sí una forma de conseguirla. Y tiene que ver con lo social (cómo no, como casi todo), pero es fundamental la decisión, la actitud, lo personal, y por eso la entiendo también así, contada desde la misma infancia, desde los detalles incluso de un patio de colegio. Sí, es una ilusión, pero estamos compuestos de ilusión y realidad y todo eso se funda en lo que en definitva somos.
Me encantó el poema, Sandra, un beso.

Francisco J. Ortega dijo...

Sí que hay niños ancianos, niños que no tuvieron una infancia "normal"; la tienen nuestros niños? no como la que nosotros tuvimos, más libre, más salvaje, más espontánea... ¿más digna?

Besos y abrazos