jueves, 3 de enero de 2008

Recortes de infancia

Es momento de exhumar cicatrices del pasado, la amnesia no funciona, los flashes deslumbran. Qué fácil es mirar hacia fuera; la mirada no quiere voltearse, se resiste a estos barrotes donde habita la niñez.




Niña de cristal
ojos pardos
sal de la guarida
¿ves tu sol?




Un patio desértico, sólo moran algunas grietas de las cuales brota…la araucaria del lobo estepario, diez cañones y un pirata al que le canta Espronceda, unos lagartos a lo más lorquiano y entre leyendas dos pupilas.

Tal vez, no quiero indagar en los destinos inciertos, me descubro en una patera cruzando el estrecho de mi memoria. Ohhh! Sí…

Emprendo la escalada de un eucalipto, salto en una terraza de verano, las carreras de la esquina norte por el pasillo prohibido hasta la punta del triunfo.
La alegría era la calle, los trapecios de adoquines.

De nuevo en la sombría soledad, tras cerrar la puerta. La temida rutina, mi enfadada almohada. Paralizados los pies y las manos, temo ser atrapada por la oscuridad de debajo de la cama.



Fue el miedo testigo
de mi piel inmóvil
compañero de fantasmas,
de monstruos desencantados
bajo el ruido misterioso.
Yo misma los invoqué.

17 comentarios:

Mainumby dijo...

la oscuridad siempre debajo de la cama y los miedos que congelan latidos y entorpecen los pasos y entonces el quedarse quietito por si acaso...

no sé, pero he aquí algo tuyo muy críptico. simple percepción de alguien que escribe en clave de vez en cuando...

un abrazo que abarque lo inabarcable...

;)

Daniel dijo...

http://poemasmenores.blogspot.com/

en tierra de nadie dijo...

Ya lo cantó Antonio Vega: "Ojalá me condenaran a la niñez"...

Ese primer párrafo me ha atrapado y el resto sabe a la poesía que ya envenena desde la infancia: primero inocente, después imprescindible para luchar contra la soledad, el miedo, la rutina, la oscuridad...
...y aquí seguimos, eternos adultos-niños-adolescentes.

Un beso

ETDN

Adrián dijo...

me ha enganchado desde el principio esta conjunción de poesía y prosa, desde la exhumación de las cicatrices. porque no podemos vivir escondiendo en el desván ciertos recuerdos, hay que enfrentarse a ellos.

un besazo!

María Narro dijo...

¡anonadada!

es... ¿fabuloso?

eres poesía, a veces un tanto oscura, pero poesía al fin y al cabo.

Un besazo.

El Secretario dijo...

Hola Sandra.

Barrotes de la niñez...
La niñez es territorio añorado, deseado, al que se quisiera volver.

Pero en la niñez habitan (habitaron) monstruos crueles: vergüenzas, ridículos, soledad, miedos, prohibiciones, límites, fronteras, tijeras que cortaban las ansias de volar en espacio-tiempo.

Es añorada, sí; pero...

Abrazo infantil.

A.Querejeta dijo...

La niñez, no tan lejana que a veces añoramos érroneamente. Me ha gustado.

Me gusta LO PROFUNDO.

Un beso.

Sandra Garrido dijo...

Pierina, te echaba mucho de menos, no desaparezcas a ver si voy a tener que ir a Uruguay a buscarte.
Recuerdas el experimento del que te hablé? pues sí me encripté

Un abrazo enorme

Sandra Garrido dijo...

Etdn, Es que la infancia es la que más envenena, nuestras pequeñas mentes aún sin preparar, tienen que soportar demasiados ultrajes, y éstas que son inocentes y están abiertas para aprender, absorven como esponja, tanto lo bueno como lo malo.

Un abrazo

Sandra Garrido dijo...

Adrián, creo que te hablé de este expeimeto, tengo más partes, prometo subir alguna más , más adelante, publicar esto es parte de esas terapias, así como fue escribirlo, aunque está claro que no sólo hay de lo profundo la literatura ayuda a ocultar algunos términos.

Un abrazo enorme

Sandra Garrido dijo...

María ya lo dice mi nombre, y es que no me sale escribir cuando estoy bien, (sólo a veces) pero normalmente escribo para desahogarme, lo bueno es que una vez escrito siento un alivio.

Gracias guapisima, un abrazazo

Sandra Garrido dijo...

Secretario, así es, la niñez no sólo guarda recuerdos de risas y juguegos, hay quienes ni siquiera tienen infancia, fijate en esos pequeños que ya a sus cortas edades los ponen a trabajar o que no tienen un mendrugo de pan que echarse a la boca.
Hay mucho que escudriñar de aquellos años.

Un abrazo

Sandra Garrido dijo...

Agus, a veces no es añoranza, es territorio por explorar, y además del que da miedo pues tiene muchas cuevas, muchos abismos donde podemos caer y no encontrar salida.

Un abrazo

Trini dijo...

Una maravilla de prosa poética. Los fantasmas de la niñez...quién creció sin ellos? creo que nadie. Claro que, nadie podía haberlos expresado tan bellamente como tú.

Besos

Rafa León dijo...

Onírico y lorquiano, sí. Y brillante -a pesar de esas sombras. Suele suceder que los fantasmas, nuestros fantasmas, sólo acuden cuando los invocamos. Y después cuesta mucho hacerlos desaparecer. Pero es posible.

Otro beso.

Sandra Garrido dijo...

Trini, que exageradota que eres, gracias por tu comentario.

Rafa, pues esto comenzó siendo una terapia, ya sabes la mayoría de problemas de un adulto suelen tener su raíz en la niñez...hay que rebuscar aunque duela.

Un abrazo

DIONI dijo...

sandra gracias por enlazarme es un honor para mi. yo he hecho lo mismo,gracias. no te veo e mail por ningun sitio asi que me iras viendo por el blog con comentarios y muchas ganas de leerte, eres muy buena