miércoles, 7 de mayo de 2014

CARENCIAS

 


 
Foto: Sebastiao Salgado
 
 
Me adjudiqué su herencia en vida. La carencia afectiva y el desastre parental. Un desorden de pétalos marchitos adiestraron a mis bestias. Me equivoqué de lugar al nacer. Nunca viví la vida que fue mía. La época que me correspondía cuando los cantaros de agua se subían a horcajadas desde el río y el hambre era los pa´luego entre los dientes. Crecí en la vergüenza y la extrañeza de una familia desconocida. Bajo el mando de un hermano y militados por una madre que sobrevivió a la crueldad de las mondas de patata con sabor acético como nutriente.
Ahora miro al otro lado del cristal cuando los versos se deslizaban por la piel aun tersa, el resurgir de aquellos años de un libertinaje que amanecía drogado de la joven democracia, envejecí tan rápido que en el ceño quedó marcada la cicatriz de la ausencia.



9 comentarios:

LA ZARZAMORA dijo...

:(
La herencia parental... no es la piel que llevamos...

Y en verano hay muchos que tras quemarla, se la van arrancando de a poquitos.

Bss, Sandra.

Julito Chés dijo...

Y habitaste un lenguaje y pusiste tu granito de arena para transcender el mundo. Y fuiste ser humano.
Besos

María Socorro Luis dijo...


Desolador.

...pero existe la poesía y el ansia de volar.

Milbesos.

elisa lichazul dijo...

tantas carencias heredadas
cuántas más al debe están allí
a vista y paciencia de todos
pero nos es más cómodo mirarnos el ombligo

inmenso poema Sandra
abre las pústulas de esta sociedad hipócrita

besitos

mailconraul dijo...

La joven democracia resultó ser una vieja furcia.

Mareva dijo...

es terrible y mágica la belleza y dulzura de nubes con la que hilvanas el espanto... como furia de los que aprendieron a resistir en el vapor y en sus retinas creció un fruto indoblegable, cuando se obtiene primero la cicatriz de la ausencia, que los parques y las combas, la luna se pega tiránica en los labios....me leo, paralelas brechas en tu poesía y tu versoterapia me presta vino! abrazo de salitre de sandra!

RH dijo...

La herencia y el tiempo, dos monstruos que se complementan y se contradicen a la vez. Dos problemas sin solución a los que nos tenemos que encarar queramos o no, procurando ganar todas las batallas que podamos aunque sepamos perdida la guerra.
Poderosas y sentidas tus palabras.
Mi abrazo.

Amapola Azzul dijo...

Esas cicatrices imborrables.
Besos.

Francisco J. Ortega dijo...

La herencia de carencias en una infancia extranjera,
nos da caracter. Y si al final el cauce de rabia y lamentos han serpenteado en una buena dirección puede llegarte a ser una persona grande, luchadora, de carácter (ese que sólo se aprende en las calles y en la ausencia)

Besos y abrazos