viernes, 24 de enero de 2014

LAS HORAS VENCIDAS






Me quedaré cerca
para acunarte las horas vencidas.

¿Dónde los niños de mirada asustada
Y risas en silencio?

Ahora sé de aquel columpio que mecía su soledad,
de los gritos que acallaban el llanto,
de la mano perdida.
Ahora sé del cordón umbilical
que ata nuestros zapatos.

Enlázame los dedos, caminaremos descalzos
sobre el asfalto del tiempo.

11 comentarios:

Julito Chés dijo...

Si yo te dijera que me parece muy bueno, no te expresaría suficientemente lo que me gusta tu poema.
Un beso.

elisa lichazul dijo...

no hay caso somos la continuidad vital uno y otros agarrados a la vida

precioso poema SANDRA
feliz fin de semana
besitos

Francisco J. Ortega dijo...

Buen poema Sandra. Me ha gustado mucho el final.
El cordón umbilical que ata nuestros zapatos y el de quien nos acompaña en la horas vencidas y en las horas triunfantes donde reina la sonrisa.
Feliz domingo! Besos

María Socorro Luis dijo...

Hermoso. Con esa certeza y sencillez de lo grande.

Besosyternura

Javier Barba Garzón dijo...

Genial estas uniones que explicas como nadie

mailconraul dijo...

Las horas vencidas nunca son horas perdidas. Aplaudo tu poema umbilical!!!

De barro y luz dijo...

Magnífica la imagen del cordón umbilical... que a veces nos pisamos por llevarlo mal atado.



Bss

Miguelo dijo...

que bonito

Perlita dijo...

Tu poema me ha encantado. Hoy, en las noticias, no he podido evitar ponerme muy triste viendo a niños aterrados y heridos. Quien pudiera remediar la tristeza de esas vidas.
Ese cordón umbilicar debería saber usarse en todos los órdenes y que nunca se malograra.
Ya sabes cómo me gusta lo que compones.
Un abrazo, Carmen

Amapola Azzul dijo...

Me gustan los dos últimos versos, tienen una gran fuerza, Un abrazo.

LA ZARZAMORA dijo...

Ese asfalto del tiempo, es a veces quien nos pisa los talones...
Precioso, de verdad.

Besos, Indark.