martes, 25 de noviembre de 2014

JACARANDÁ


Crece un jardín con una Jacarandá en el centro,
lo rodea la devastación;
piedras derruidas y calladas,
un silencio con sabor a rancio,
muchos rezos
y el aroma de la desesperación.
Los ojos buscan el suelo para ocultar su temor,
los pañuelos cubren las cabezas de las madres,
cubren los rostros de las madres,
cubren cada centímetro de su piel,
qué vergüenza. ¿las madres?
Envasan luciérnagas para prestarles luz,
A los hijos del dolor, hijos embrutecidos.
Los ancianos llevan la tristeza tatuada en sus pupilas
y en su rostro el mapa de la angustia,
la condena surca cada pliegue
que disimulan en sonrisas
para engañar a los niños
que alzan sus manos
y bailan
alrededor del árbol violeta.

13 comentarios:

Julito Chés dijo...

¿Acaso no es importante disimular la frustración y animar a los niños a jugar confiados?

Sandra Garrido dijo...

Chés,

Lo es, así como encontrar algo de belleza hasta en las situaciones más degradantes. Siempre hay algún sentimiento que nos salva.

Un abrazo

Amapola Azzul dijo...

A mi me gustan también mucho sus frutos, un beso par ti y feliz semana, Sandra.

Sandra Garrido dijo...

La flor es preciosa pero no conozco sus frutos.
Igualmente Disfrútalo
Un besazo

P MPilaR dijo...

*¡sí, jacarandá, mis reyes, //
sí, que lo encantaban damas
y de niñez vestían*!!

(para el Google+ *a esos hijos como ayes tuerce el desaire solo un amor*

P------R)

besazos, Sandra

poemas lichazul dijo...

no conozco el árbol jacarandá
pero sea el árbol que sea , jugar al rededor de él, abrazarlo y escucharlo es toda una experiencia de vida

besitos y buena jornada

De barro y luz dijo...

El árbol es otro mundo para quien quiere levantar sus ojos al cielo sin renunciar a las raíces en la tierra.


Bss

mailconraul dijo...

Un árbol se alza donde nadie sueña la vida. ¿Es posible que entre la desolación crezca el germen de la esperanza?

Sandra Garrido dijo...

Pilar,

Has visto lo que da de si la sombra del árbol violeta.
Los niños siempre reyes.

Besazo y buen fin de semana

Sandra Garrido dijo...

Querida Eli,
La vida crece a cada instante a nuestro alrededor,
somos nosotros quienes
no paramos de destruirla.

Dejemos que crezca.

Un fuerte abrazo y feliz viernes!

Sandra Garrido dijo...

Luis,

Como me ha gustado, Vivir mirando arriba con los pies en la tierra.

Un besazo gatito

Sandra Garrido dijo...

Raul,


Siempre, hasta en un holocausto, en las más inhóspitos situaciones, tras la negación crece una esperanza.
También en la desolación hay belleza, porque hay sentimientos.

Un abrazo

María Socorro Luis dijo...

"Al este y al oeste llueve y lloverá
una flor y otra flor celeste, el jacarandá".

Y mis niños jugaban con sus flores...

Besos