lunes, 25 de mayo de 2015

TENGO MIEDO

Sin apenas aliento 
y con el miedo corriendo 
por toda la estancia.
Ese olor dulzón 
es el de la muerte,
lo presiento.
El pecho oprimido teme respirar
para no despertar al ruido.
Entre el silencio 
y el burbujeo del agua   
la noche nos va cubriendo     
y las luces de neón 
 cada vez más oscuras
 se entrometen
en esta miseria 
que nos ofrece la vida
porque hasta para morir
hay que tener suerte.
Me enfrento a la adversidad 
más desnuda que nunca,
más sola que nunca,
más sincera que nunca
Porque nadie nos entrenó 
para despedirnos 
de unos ojos vidriosos
que ya no conocemos.

6 comentarios:

Julito Chés dijo...

Te leemos sobrecogidos, apenados de no poder hacer más que leerte, también solos frente a todas las muertes.

Sandra Garrido dijo...

Gracias Ches, se nos va mi hermana.... con esta mala hierba que crece y cada vez puebla más el siglo que no ha tocado vivir. No creas, algo haces con tus palabras. Me arropa.

P MPilaR dijo...

*esa cortina es demasiado tupida,
muerte y abismo,
para que una sola lágrima,
una sola imploración,
la disipen*

pero la vida también puja alto, Sandra!
aférrate a ella!!!


abrazo enorme

María Socorro Luis dijo...

Ánimo, Sandra. Contigo ante el desamparo y la impotencia. Fuerza.

Hacia la luz. Abrazo largo, largo.

lunaroja dijo...

qué desolación tan grande me queda al leerte, qué belleza dentro de tanto dolor..
Sobrecogedora la sensación que nos transmites,y solo nos queda abrazarte profundamente desde la distancia! Un abrazo enorme!

Sandra Garrido dijo...

Os abrazo a todos y os lo agradezco enormemente